Logia Luz del Sur n°15

 Las Logias y Triángulos Rosacruces son organismos de la Orden Rosacruz que mantienen la tradición ceremonial Rosacruz para el beneficio formativo de los Fratres y Sorores de nuestra Orden. Las Logias son el taller en que los Rosacruces estudiamos y nos preparamos en conjunto, a través de Convocaciones Regulares, Cámaras de Instrucción, Servicios de Ayuda Espiritual, etc. Todo ello bajo la técnica simbólica, la cual permite el despertar consciente de la realidad espiritual. El símbolo es el medio para contactar con los planos espirituales; es por eso que en el Templo de la Logia la formación no es sólo intelectual, pues, el impacto simbólico  retoma nuestras -

emociones para disponer todas nuestras facultades sensibles e intelegibles hacia el contacto con el Ser Interior, cuya plena expresión es el objetivo de la Iniciación Rosacruz. Además en las Logias podemos vivir la fraternidad que promueve nuestra Orden, en la cual, Hombres y Mujeres en igualdad de condiciones, unidos por el propósito de la Rosa Cruz, disponen su deseo al Saber, para la gloria de Dios y al servicio de toda la humanidad.

​La Logia Luz del Sur N°15 realiza sus trabajos en Santiago de Chile, manteniendo así encendida la Luz de la Rosacruz en nuestro país.

EL PROPÓSITO DE LAS LOGIAS

   

Tal y como lo demanda nuestra tradición, toda Logia Rosacruz proveerá las condiciones adecuadas para la transmisión de la Sabiduría Rosacruz, según la vía esotérica iniciática que ha venido perpetuándose, a través de los siglos, por su eficacia en la expansión de la Sagrada Luz Interior, como herencia divina del Género Humano.

En las Logias Rosacruces se transmite adecuadamente, y según los ritos ennoblecidos por los tiempos, las Iniciaciones simbólicas de los diferentes grados Rosacruces, que van preparando a nuestros miembros para alcanzar, algún día, la Iniciación Invisible Interna que les convierta en hermanos de la Rosa Cruz esencia y espiritual. 

En las Logias Rosacruces se desarrollan, según el ritual preciso y las instrucciones adecuadas, las lecciones que capacitan a nuestros miembros a conocer temas fundamentales de las enseñanzas graduadas que, a través de la comprensión y experiementación requerida, capacitan a los Rosacruces para convertirse en Maestros de la Vida, tal como lo fueron los Rosacruces del pasado. 

En las Logias Rosacruces se celebran las convocaciones regulares y tradicionales que unen espiritualmente a nuestros miembros y les liga a la Sabiduría Rosacruz, que se preserva desde tiempo inmemorial. Bajo la protección y el poder de la Egrégora Rosacrcuz, los Rosacruces sienten, en las convocaciones regulares tradicionales, la transmisión benevolente de la comprensión de los Maestros del pasado y del presente, tanto en una forma física como espiritual.

En las Logias Rosacruces se celebra el paso de los ciclos de la naturaleza y, con el conocimiento Rosacruz, se aprovecha y canaliza la potencia generada en el acontecer de dichos ciclos naturales; coincidiendo con los mismos, se harán cambios e instalaciones en nuestras Logias y se reforzará nuestro espíritu fraternal.

Las Logias Rosacruces son laboratorios donde nuestros miembros sienten y comprenden que cada uno de nosotros somos parte de la Unidad, pero el resto de los miembros son también parte de dicha Unidad y, de la misma manera que las diferentes partes constituyen un todo, los Rosacruces aprenden a respetar, a tolerar y a complementarse con aquellas particularidades que sus otros hermanos y hermanas poseen y de las cuales nosotros carecemos. En las Logias aprendemos que el esfuerzo común y la sabiduría de todos, puesta al servicio de un ideal común, es más útil a la Humanidad que la disgregación, la insolaridaridad y la intolerancia. En nuestras Logias, los Rosacruces aprenden el poder de la Ley del amor Universal y destierran el odio y la oscuridad al lugar que les corresponde: la nada.

En las Logias Rosacruces se aprende y practica la verdadera fraternidad que, bien entendida, refuerza los lazos de unión de los verdaderos Iniciados. Todos los Rosacruces tratan a los miembros de la Orden como a sus hermanos mientras estos se adhieran al espíritu de la verdadera Tradición. También se aprende a tratar con justicia a los demás miembros de la Orden, y no se permite que nadie pueda aprovecharse de su afiliación para abusar de la confianza de los demás miembros.

En las Logias Rosacruces, cuando lo permiten las circunstancias, se da paso al sano esparcimiento y se procura que nuestros miembros gocen del agradable contacto social, en fiestas donde debe reinar el verdadero espíritu Rosacruz de concordia, así como la armonía y el buen humor.

En las Logias Rosacruces se deben dar las condiciones para que nuestros miembros puedan disfrutar de las ciencias y de las artes, a través de buenas conferencias y audiciones de música, que solacen su espíritu y añaden elementos positivos, lo que les ayuda a pulir y mejorar su personalidad y educación.

Las Logias Rosacruces deben ser faros de Luz desde donde se proyecte la Verdad, la Tolerancia, la Comprensión y el Perdón, para que todos juntos, como en el pasado, podamos participar de la GRAN REFORMA que anuncian nuestros manifiestos y, en el futuro, se puedan beneficiar del esfuerzo de los Rosacruces de hoy, como nosotros y la sociedad, nos beneficiamos de los esfuerzos de los Rosacruces del pasado.

Las Logias deben ser lugares donde nuestros miembros conozcan y asuman las tradiciones Rosacruces y, orgullosos de su afiliación Rosacruz, hagan que la Rosa y la Cruz sea en ellos algo más que un símbolo.

Las Logias Rosacruces deben ser lugares que sirvan de ejemplo a seguir por todo el mundo, por su honradez y sabiduría, y deben servir de guía a las generaciones futuras para la realización de la GRAN OBRA decretada en un principio por la Mente de Dios.